Otro grupo del catálogo "la Guerra" en 45 mm. Poco a poco van apareciendo las figuras originales que nos permiten hacernos usa idea precisa de como eran realmente estas piezas clásicas. Con la producción de Casanellas a menudo se producen dudas respecto a las atribuciones , pues los hermanos Capell, herederos de todos los moldes, siguieron fabricando, una vez fallecido Baldomero Casanellas, series parecidas a las más anyiguas. Los soldados Capell no tienen tan buena definición en el grabado, abundan las rebabas y la pintura es mucho más comercial y descuidada. No tienen nada que ver respecto a los de su predecesor y este hecho es sorprendente pues ambos disponían de las mismas matrices. Basta comparar las series de húsares de Pavía de uno y otro autor para percatarnos de las enormes diferencias de calidad y estilo entre los más antiguos y la producción más masificada de sus continuadores.
Baldomero Casanellas aprendió el oficio de muy joven como aprendiz en el taller de José Lleonart. Con los años mantuvo una gran amistad con el hijo de éste, Víctor Lleonart, ( quien escribió un valioso manuscrito, relatando los inicios de los talleres barceloneses y la historia de las primeras figuras del siglo XIX) con quien organizó viajes por Europa para informarse de los avances de los principales fabricantes franceses y alemanes..

