A principios de los años 50 del siglo pasado entró en vigor una normativa que prohibía la fabricación de soldados de plomo como juguete infantil a causa de la toxicidad de este metal y sus posibles consecuencias en la salud. El soldado de plomo perduró no obstante, pero dirigido al público adulto como miniaturas militares. Este hecho trajo múltiples consecuencias a los antiguos fabricantes y artesanos pues su clientela cayó en picado y hicieron falta cambios para adaptarse a la nueva situación. Asi mismo surgieron nuevas empresas como Reamsa en 1952. sin ninguna tradición en este campo, y que obtuvieron un enorme éxito comercial.
En 1948 inicia su fabricación el barcelonés Colom Baste, siendo el primero en crear soldaditos que no fueran de plomo. Sus figuras primitivas pero monumentales y hermosas estaban realizados en caucho vulcanizado. Su trayectoria fué breve al tratarse de un pequeño negocio que en pocos años no pudo competir con los gigantes de Jecsan, Reamsa o Pech Hermanos.
Vamos a hacer un breve repaso de los fabricantes en activo durante esa época en Barcelona y Madrid para ver como vivieron aquella revolución, asi como de las nuevas empresas que surgieron.
Eulogio González uno de los artesanos con más renombre dentro de la Historia del soldadito en España, que empezó su trayectoria a finales del siglo XIX y principios del XX como grabador de la casa Millet, nunca fabricó soldados de plástico. Su actividad decreció paulatinamente, dedicandose a encargos de coleccionistas clásicos como Sanz d'Anglada, Martin González, Pla Dalmau o Soler entre otros, y centrar sus esfuerzos en adaptar sus moldes con transformaciones para crear verdaderas miniaturas militares.
La casa Capell, procedente de la antigua fábrica de Baldomero Casanellas y heredera de todos sus moldes fabricó soldados de plástico al estilo antiguo adaptando muchos de sus moldes de bronce para poder ser inyectados con plástico. Josep Capell Feliu fundó Alca Capell y produjo todo tipo de figuras en plástico y goma.
Este caballo encabritado fué muy usado por Casanellas, Jiménez, Castresana y Capell. De origen alemán, inspirado en un caballo de Heyde fué muy usado por Alca Capell en goma para vaqueros , indios y soldados en combate.
Otra marca de Barcelona, con mucha trayectoria a sus espaldas, siendo de las más antiguas e importantes en la fabricación de cajas de soldaditos de plomo fué la de Agustín Teixidó. Esta supo adaptarse magistralmente al cambio y fabricó soldados de plástico totalmente diferentes a los originales de plomo. Sus piezas de desfile se caracterizan por tener los brazos articulados y contar con vehículos militares. Destaca esta serie asi como sus figuras dedicadas a la tauromaquia que ya había realizado desde antiguo en plomo.
Pech Hermanos también en Barcelona no cuenta con una tradición tan antigua pues se inició durante la posquerra haciendo réplicas de plomo de los Sánquez de Madrid. Al evolucionar al plástico creció muchísimo y puede considerarse como una de las empresas españolas más importantes en este sector. Creó todo tipo de series ayudado por los escultores de Castells y su desfile de plástico en 54 mm es de una gran belleza.
De los antiguos de Madrid podemos hablar de Sánquez quien hizo alguna incursión en el plástico pero sin trayectoria y cerró desilusionado poir las numerosas copias de sus creaciones en semibulto de 50mm con brazos articulados. Solo más adelante con el empuje de Rafael Barreira y Allendesalazar volvió a grabar moldes de soldados de plomo en 50 mm.
Castresana también madrileño, uno de los grandes en la producción de soldaditos de plomo en 45 mm con su Historia militar de España distribuida por la tienda Multicolor en pequeñas cajitas con dos infantes o un soldado de caballería, hizo algunos intentos de pasarse al plástico con el nombre de Marte, destacan entre todos ellos su escuadrón de la Escolta de Franco en plástico de 45 mm al estilo antiguo.
De los nuevos fabricantes que aparecieron de novo con la llegada del plástico destacan Reamsa en Barcelona, una de las más importantes empresas en este sector, mundialmente reconocida y autora de series memorables como la dedicada a la Guerra de la Independencia de 1808, tan bien documentada, realizada por Erik. Respecto a los soldaditos de desfile habrá que esperar a los años 70 con sus figuras grandotas en 60 mm también creadas por el escultor inglés sobre el Ejército español, que posteriormente fueron comercializadas por Gomarsa. Sin embargo, Reamsa en sus inicios también realizó una serie de desfile sobre la Guardia Real inglesa copiando originales de fabricantes ingleses.
Jecsan otro de los gigantes de nueva aparición no realizó figuras de desfile militar aunque si en combate con su famosa serie de marines y japoneses sobre el rio Kwai.
Comansi de Barcelona realizó sets sobre los Ejércitos del mundo con figuras de soldados en 60 mm en acción.
Jaime Torres, sobrino de Mariano Sotorres, a principios de los sesenta fundó la marca Torres Maltas y creó múltiples cajas de desfile militar con figuras en 45 mm al estilo antiguo con complementos como jeeps, cañones, etc.
En Madrid apareció un pequeño negocio familiar con el nombre de Aster que hizo una serie de desfile militar buscadísima por los coleccionistas, con peana redonda grabada en su base con el logo de su marca, en unos 50 mm, que incluía Guardia civil, regulares, legionarios, infantería de Marina, etc
Otro fabricante de Madrid Lafredo solo hizo soldados de plástico en combate.
Para más información sobre este tema recomiendo colsultar la monografía "Soldaditos de plástico" del amigo y experto en el tema Juan Hermida.









