Al final, uno llega a la conclusión de que Palomeque es otra cosa. El planteamiento de Pedro Palomeque fué ambicioso. Tomaba apuntes en una libreta de los principales unformes. Representó de todo. Desde una calesa con castizos, pequeños dioramas de toreros, figuras de la Procesión del Corpues. Bailarines del siglo XVIII, Tercios de Flandes, Guardas walonas e infantería del siglo XVIII....
Desgraciadamente yo no tengo una gran variedad de palomeques. Algunos grupos del ejército de Alfonso XIII y poco mas...pero recientemente recibí fotografias de un amigo tomadas en el Museo Fijas de Sepúlveda y pude constatar la variedad de tipos que produjo y quedé asombrado. Dejando aparte los fabricantes de figuras planas del XIX en Barcelona , que son un mundo aparte, cuando entramos en el terreno de las figuras de bulto en 45 mm de antes de la guerra civil, nada es comparable al universo Palomeque con su variedad y riqueza. Un anónimo y desconocido personaje de origen filipino fué el creador de los moldes. Economizaba aprovechando las múltiples combinaciones de cuerpos y cabezas. El director, organizador y alma de todo era Don Pedro, quién gracias a la influencia de su abuelo siempre sintió entusiasmo y pasión por las fuerzas armadas. Documentándose en los antiguos libros de uniformes como los álbumes del Conde de Clonard, visitas a la biblioteca del Museo del Ejército de Madrid, realizó una selección simplificada pero representativa de los más destacados regimientos de la Historia militar de España. En sus célebres escaparates de la calle Arenal de Madrid creaba dioramas de temas diversos que servían de pretexto para incluir nuevos soldaditos en su catálogo. Aparte del catálogo oficial realizó al menos 4 anexos con soldados de nueva creación. Un aficionado bilbaíno acudía puntualmente a la llamada de estos escaparates comprando gran número de las novedades reuniendo una importante colección que en gran parte ha recalado en los fondos del Museo del Ejército de Toledo. Los palomeques son inconfundibles, siempre con un estilo y personalidad que los caracteriza. Pero atención a las aleaciones usadas para moldear todo tipo de posiciones y posturas pues a menudo el porcentaje de plomo era grande y muchos palomeques pueden padecer la enfermedad si han estado en ambientes húmedos y poco ventilados. Por desgracia, hoy en día resulta una empresa dificilísima encontar elemplares originales y cualquier hallazgo o adquisición de alguna pieza debe ser celebrada como un gran acontecimiento. Aquí, en estas fotografías, una pequeña muestra de figuras corpóreas de este gran fabricante representando tropas de los Tercios del siglo XVII.




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